Castell de Santa Florentina
En la parte alta del valle de Canet, rodeado de frondosos bosques, se alza el Castillo de Santa Florentina, una joya arquitectónica que combina historia, arte y leyenda.
Entre 1899 y 1912, el castillo vivió su gran transformación gracias al arquitecto modernista Lluís Domènech i Montaner, que lo reformó y amplió por encargo de su tío, Ramon de Montaner i Vila, conde del valle de Canet.
El resultado es un castillo de aspecto medieval con torres almenadas, un gran patio cerrado, una capilla con cripta modernista y salones suntuosamente decorados. En el patio principal destaca una impresionante galería gótica, con piezas trasladadas desde el monasterio del Tallat (Vallbona de les Monges).
Hoy, el Castillo de Santa Florentina está abierto al público con visitas guiadas y audioguiadas. Además, su belleza le ha convertido en un espacio exclusivo para eventos corporativos, bodas y sesiones de fotos y rodajes. Uno de los más famosos? Juego de Tronos escogió este escenario para dar vida a la mítica Casa Tarly.